El 22 de octubre de 2025, la República de Guinea dio un paso más en la promoción de sus productos locales al celebrar el registro oficial de dos nuevas Indicaciones Geográficas Protegidas (IGP): la " Piña Baronne de Friguiagbé " y el "Lépi de Guinea". La solemne ceremonia, celebrada en Conakry bajo la presidencia del Primer Ministro Amadou Oury Bah, representado para la ocasión por su Ministro y Jefe de Gabinete, el Sr. Mohamed Lamine Sy Savané, reunió a altos funcionarios, entre ellos el Dr. Diaka Sidibé, Ministro de Industria y PYMES y Administrador de la OAPI para Guinea, Moussa Moïse Sylla, Ministro de Cultura y Artesanía, y Denis BOHOUSSOU, Director General de la OAPI.
El Sr. Bohoussou entregó simbólicamente los certificados de registro, junto con el logotipo de la IGP que ahora lucen estos emblemáticos productos regionales guineanos, a la Sra. Sidibé, quien a su vez los presentó oficialmente a los representantes de los respectivos grupos. Cabe destacar que, con anterioridad a esta ceremonia, el Director General fue recibido en el despacho del Primer Ministro por este, a quien le entregó los certificados y le explicó el proceso que condujo a la certificación de estos tesoros nacionales.
Una palanca para la soberanía económica y la transformación rural
Con estos instrumentos de reconocimiento ya implementados, que garantizan credibilidad y autenticidad para los consumidores, este nuevo etiquetado eleva a tres el número de productos locales guineanos reconocidos como Indicaciones Geográficas Protegidas (IGP) por la Organización Africana de la Propiedad Intelectual (OAPI). Se unen a Café Ziama Macenta, pionero en el África subsahariana desde 2013.
En su discurso, el Sr. BOHOUSSOU celebró "una dinámica positiva que consagra el reconocimiento legal del saber hacer tradicional y la promoción de la excelencia agrícola y artesanal africana".
Por su parte, la Sra. Sidibé reafirmó la ambición del gobierno guineano de convertir "Hecho en Guinea" en una marca de referencia en África e internacionalmente, al tiempo que agradeció el apoyo técnico e institucional de OAPI.
Por su parte, el Sr. Mohamed Lamine destacó que estas etiquetas representan “un vínculo vivo entre una comunidad, un entorno y una cultura”. Desempeñan un papel estratégico en la creación de valor, la estabilidad rural y la soberanía económica.
Por su parte, el señor Moussa celebró este reconocimiento afirmando que «Léppi no es solo un tejido, es patrimonio, legado y lenguaje. Su registro como IGP es una victoria cultural y económica, fruto del arduo trabajo de nuestros artesanos».
La piña Baronne, la segunda Indicación Geográfica Protegida (IGP) agrícola de Guinea, se cultiva en la región de Friguiagbé, reconocida por sus suelos fértiles y su clima favorable. Posee una textura fundente, caracterizada por una pulpa de color amarillo dorado intenso, ligeramente fibrosa, muy jugosa, dulce y aromática. A diferencia de otras variedades de piña cultivadas en Guinea, la Friguiagbé Baronne se distingue por sus numerosas espinas en las hojas, lo que dificulta su cosecha. Su proceso de registro ante la Organización Africana de la Propiedad Intelectual (OAPI) comenzó en 2021, como parte de la segunda fase del proyecto PAMPIG2 (Proyecto de Apoyo a la Implementación y Promoción de Indicaciones Geográficas en África), implementado por la OAPI con el apoyo de AFD la Agencia Francesa de Desarrollo (
El léppi, la primera Indicación Geográfica Protegida (IGP) del país para textiles artesanales, es un tejido emblemático originario de la región de Guinea Central, conocido comúnmente como "taparrabos índigo". El léppi es la esencia del pueblo fulani y se usa con frecuencia en las ceremonias más importantes. Elaborado con una técnica ancestral transmitida de generación en generación en familias de tintoreros, el léppi es único por su ligereza y por estar confeccionado en un solo color: índigo, cuyo tinte se obtiene de una composición ecológica de corteza de árbol y fibras vegetales.
Hacia una gobernanza eficaz de las IGP
La jornada también incluyó un taller de capacitación para grupos de productores de los sectores piñero y textil. El objetivo fue capacitarlos para la gestión óptima y la sostenibilidad de las Indicaciones Geográficas Protegidas (IGP) en los procesos de producción, los canales de distribución y la promoción y defensa de sus derechos en caso de infracción, como pioneros en el proceso de registro.
Un reconocimiento que promete para el futuro
Recurso hortícola y un tesoro de artesanía, estas nuevas Indicaciones Geográficas Protegidas (IGP) demuestran el potencial de los productores locales como actores clave en la preservación del patrimonio nacional, la creación de riqueza y la transformación de las comunidades rurales. Guinea confirma así su liderazgo regional en el desarrollo de IGP y su compromiso con una economía basada en la identidad, la originalidad, la calidad, la trazabilidad y la competitividad sostenible.























